Rutina diaria de limpieza
Elimina el polvo con un paño de microfibra húmedo cada vez que vengas a casa. Evita el uso de productos abrasivos que puedan dañar el acabado. Al lavarse la tela con frecuencia, usa agua tibia y detergente neutro.
Para manchas persistentes, prueba con un poco de vinagre blanco diluido y frotéalo suavemente. Luego, seca con un paño limpio. Este método elimina la suciedad sin afectar la capa protectora.
Protección frente a la humedad y la luz
Mantén los muebles alejados de fuentes de humedad, como duchas o cocinas abiertas, y colócalos bajo sombra o con protector UV. Si el mueble se expone a luminosidad intensa, considera velar por la tela con un paño protector cuando no esté en uso.